Blog > 15 March, 2018 - 03:01 > Crónica del temblor en la Roma-Condesa 19-09-2017

 

Un día normal en CDMX de no ser por la noche de insomnio, provocada por unas verduras en tempura regadas con jugo de cebada.
Nos levantamos y, en nuestro nuevo plan de buenas acciones, vamos al gym pero antes llevamos a Lola y Rosi a la guardería: yo corriendo y Anna en bici.

Acabamos nuestra rutina, es un decir, y nos vamos a casa a desayunar y esperar a Lupita, la señora que nos ayuda en las tareas de la casa cada Martes.
Cuando llega Lupita y terminamos nuestro almuerzo vamos a hacer algunos recados, suena la alarma sísmica en en la efeméride del terremoto del 85 que segó la vida de entre 10.000 y 40.000 personas dependiendo de la fuente, llegamos al Banamex, un lugar de segura diversión y amena atención.

Saliendo de Banamex decidimos ir a comer, calculen ustedes lo que tardó la pinche gestión.
Nos decidimos por un semi-vegetariano cerca de casa que nos gusta y en el que los dueños nos caen bien.
Ordenamos la comida en la carta de desayunos, todavía es pronto como las 12:45 y esperamos a que nos sirvan, llega mi omelette y al rato la creppe de Anna y comienza la deglución de los manjares.

En esto noto un temblor, le digo a Anna: “está temblando, ¡vamos!” vamos hacia la calle, Anna entra en pánico porque tiembla muchísimo, yo nunca me he considerado valiente, más bien si algo soy es temerario e incauto ,pero la verdad es que mantengo la calma, observo y nos dirijo a donde creo que tenemos mejor oportunidad de salir ilesos.
Un señor que está cerca y que nos ve trata también de tranquilizar a Anna mientras me abraza, Anna no el señor.

Por fin acaba y sabemos, no hace falta experiencia, que éste es de los grandes y que seguro han pasado cosas.

Nos dirigimos a casa, a mi se me saltan las lágrimas ,simpre he sido de efecto retardado , para ver si todo está bien y sí, todo está en orden, algunas cosas cayeron pero no nos podemos quejar. 
Vemos al final de la calle que algo gordo ha pasado, nuestro vecino nos dice que se cayó el hospital, por suerte no es así y ha sido una casa un par de cuadras más arriba, después sabremos que todos los habitantes lograron salir y que “sólo” hay un escape de gas y allí no hemos podido ir a ayudar, la casa sigue acordonada por lo del gas y no han podido trabajar en ella.

Vamos a buscar a Lola y Rosi, están en el parque méxico pero no nos podemos comunicar con los adiestradores que las cuidan, de camino vemos el caos de los primeros momentos y pasamos por el ya famoso edificio desplomado en Alvaro Obregón. 
Llegamos donde nuestras perras pero no están y al lado, en la calle Amterdam, se ha desplomado un edificio. 
Yo le digo a Anna que vayamos a ayudar y vamos hacia allí, debe hacer una media hora que colapsó y ya hay bastante gente organizándose en el desescombro y búsqueda, sólo se ve un par de bomberos. Algunas unidades de policía llegarán después así como se empezará casi una hora más tarde con la organización de los enfermeros, médicos y paramédicos. 
Al principio ayudamos en el desescombro pero termina por convertirse en un caos con demasiada gente así que preguntamos que otra cosa se puede hacer y nos dicen que se necesita herramienta, vamos junto a otro tipo muy amable a buscar una ferretería cercana donde nos dejen palas, picos, cuerda, escaleras etc.. pero todo está cerrado, todo el mundo se ha ido.
Volvemos sin nada y preguntamos de nuevo, nos dicen que se va a necesitar agua potable y material de primeros auxilios. 
Nos lanzamos a la carrera a buscar todo eso, llegamos primero a un restaurante, el único abierto, sobre Nuevo León, le pedimos agua y nos da un garrafón, lo llevamos, paramos un camión de Corona y también nos da unas cajas de botellas de agua, llevamos todo eso y seguimos, buscamos una farmacia, está todo cerrado, llegamos a “La Naval” de Condesa y aunque está cerrada entro por el garage y le explico al gerente lo que pasa, muy amablemente manda a un señor conmigo con un garrafón de 20l, yo con otro y Anna con todo el material médico que poseen. Lo llevamos todo al lugar indicado, tratamos de ayudar un poco más y decidimos que ya casi estorbamos y que ya hay mucha gente allí y nosotros estamos cansados. 
Nos vamos hacia casa con la perras, por el camino nos enteramos de más derrumbes, no tenemos línea, no hay luz, no hay manera de comunicarse. 
Subiendo por Coahuila casi con Cuahutemoc hay un hotel con generador eléctrico que nos permite conectarnos a su WiFi, por primera vez podemos darnos una idea de la magnitud del desastre, decidimos ir a ayudar por nuestra zona ya que hay varias casas colapsadas, llegamos a Mérida con San Luis Potosí y nos ponemos a ello, hay mucha gente y cuesta ayudar pero conseguimos hacer algo, en un rato se consigue limpiar la carretera para dar acceso a todos los servicios al lugar del derrumbe, cuando esto sucede nos invitan a ir a ayudar a otro lado ya que van a entrar maquinaria pesada y ya no somo útiles allí, nosotros decidimos irnos, estamos exhaustos.
Volvemos al lugar del hotel a ver que todos los amigos estén bien y que la familia sepa de nosotros y nos vamos a casa, al ratito llega la luz, internet y la civilización.
Hemos pasado mucho miedo, hemos llorado de impotencia, hemos ayudado en lo que hemos
podido y hemos visto lo fácil que es desaparecer de éste mundo.

Si van a ir a ayudar a algún sitio traten de no ir como nosotros con las manos vacías, lleven material de primeros auxilios, cobijas, LINTERNAS Y BATERÍAS, herramientas, alimentos.

Buenas noches México.

Ánimo a todo el mundo que esté ahora ayudando.

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